Frutas y verduras ricas en agua

Los alimentos que más agua contienen

Cuando pensamos en hidratarnos, lo primero que nos viene a la cabeza es beber agua. Y está bien que así sea, porque es la forma más directa y limpia de aportar líquido al organismo. Pero el agua no llega solo a través del vaso: muchos de los alimentos que ponemos en la mesa, sobre todo frutas y verduras, contienen porcentajes altísimos de agua y son auténticos aliados de la hidratación.

Esto es especialmente importante en verano, en deportistas, en personas mayores (que suelen tener menos sensación de sed) y en niños pequeños. En este artículo te presentamos los alimentos que más agua aportan y cómo aprovecharlos en una alimentación equilibrada.

¿Cuánta agua necesitamos al día?

La recomendación general para un adulto sano y sedentario en clima templado es de unos 1,5 a 2 litros de líquidos al día. La cifra sube notablemente con el calor, el ejercicio físico, la fiebre, la lactancia o las dietas ricas en proteínas. Y se considera que en torno al 20-30% del agua diaria entra a través de los alimentos.

Por eso una dieta rica en verduras frescas, frutas, sopas y caldos no solo aporta vitaminas y minerales, sino una cantidad significativa de agua.

Verduras más jugosas

– Pepino (96% de agua): es el campeón absoluto. Pocas calorías, frescor inmediato, buena fuente de potasio y silicio. Ideal en ensaladas, gazpachos, sopas frías y aguas saborizadas.

– Lechuga (95%): base de muchas ensaladas. Aporta agua, fibra y pequeñas cantidades de vitamina A y folato.

– Apio (95%): aporta agua, fibra y sabor inconfundible. Excelente para snacks crujientes y caldos.

– Rábanos (95%): picantes y refrescantes. Aportan vitamina C y compuestos antioxidantes.

– Tomate (94%): el rey del verano. Agua, licopeno y vitamina C. Perfecto en gazpacho, salmorejo, ensaladas y pisto.

– Calabacín (94%): muy ligero, fácil de digerir. Cocido al vapor, en crema o en espirales.

– Pimiento (92%): verde, rojo o amarillo. Cruda en ensalada o asado a la plancha o al horno.

– Espinacas y acelgas (92%): verdes de hoja con muchos minerales y antioxidantes.

– Coliflor y brócoli (92%): cocidos al vapor, en crema o en cuscús de coliflor.

– Berenjena (92%) y calabaza (91%): bases jugosas en muchísimas recetas mediterráneas.

Frutas más hidratantes

– Sandía (92% de agua): la fruta del verano por excelencia. Aporta licopeno, vitamina A y citrulina, un aminoácido relacionado con la salud vascular.

– Melón (91%): dulce, refrescante y con vitamina C.

– Fresa (91%): baja en calorías, alta en vitamina C y antioxidantes. Lava bien y disfruta.

– Naranja, mandarina, pomelo, limón (87-89%): los cítricos, además de hidratar, aportan vitamina C y un toque ácido refrescante.

– Piña (87%): aporta agua, bromelina (con efecto digestivo) y vitamina C.

– Albaricoque, melocotón, ciruela (87-89%): frutas de hueso, dulces y muy jugosas.

– Kiwi (84%): verde o amarillo, ambos con muchísima vitamina C.

– Pera (85%): dulce y suave, ideal para todas las edades.

– Uva (81%): dulce y refrescante. Recuerda cortarla longitudinalmente para los más pequeños.

Sopas, caldos y cremas

Aunque no nos demos cuenta, una buena sopa o crema aporta muchísima agua:

– Gazpacho y salmorejo: el ejemplo perfecto. Tomate, pepino, pimiento, ajo, pan, aceite de oliva y agua se transforman en una receta hidratante, antioxidante y deliciosa.

– Vichyssoise (crema fría de puerro y patata): ligera, agradable en cucharas pequeñas.

– Cremas de verduras templadas: calabacín, calabaza, zanahoria, coliflor… son una forma estupenda de incorporar agua y nutrientes en otoño y primavera.

– Caldos vegetales y caldos de pescado: aportan minerales, sabor y mucho líquido.

– Sopa miso o caldos asiáticos: ligeros, sabrosos y muy aprovechables.

Lácteos hidratantes

La leche (87% de agua), el yogur natural (88%), el kéfir y algunas bebidas vegetales (avena, almendra, soja) son fuentes interesantes de líquido y aportan además proteínas, calcio y, en su versión fermentada, probióticos.

Otras bebidas saludables

– Infusiones: manzanilla, menta, hierbaluisa, té verde, rooibos. Sin azúcares, son una manera excelente de variar la hidratación.

– Aguas saborizadas caseras: agua con rodajas de pepino, limón, jengibre, menta o frutos rojos. Sin necesidad de azúcar.

– Zumos naturales: mejor consumirlos enteros (la fruta) que en zumo, porque al exprimir se pierde fibra y aumenta el azúcar libre. Pero un zumo natural puntual hidrata y aporta vitaminas.

– Caldos sin sal añadida en quien tiene que vigilar el sodio.

Lo que conviene moderar

– Refrescos azucarados: aportan agua pero también muchísimo azúcar. Mejor evitar o reservar para ocasiones puntuales.

– Bebidas energéticas: azúcar y cafeína, pueden alterar el sueño y provocar palpitaciones en personas sensibles.

– Alcohol: deshidrata, sobre todo en climas cálidos. Un brindis ocasional bien acompañado de agua, sí; vino o cerveza como hidratación, no.

– Café en exceso: aunque el café aporta agua y tiene efecto diurético moderado, su balance global es ligeramente positivo en hidratación. Pero más de 3-4 tazas al día puede no ser lo más recomendable.

Trucos para hidratarte mejor

Lleva siempre una botella de agua contigo.

Empieza el día con un vaso de agua templada.

Antes de cada comida, bebe medio vaso. Ayuda a sentirte saciado.

Termina el día con una infusión sin teína.

Pon una jarra de agua con frutas a la vista de los más pequeños y mayores.

Incluye al menos una fruta y dos raciones de verduras en cada comida del día.

En días calurosos, una pieza extra de sandía o melón sirve de postre y de hidratación.

Población vulnerable

En personas mayores la sensación de sed disminuye con la edad. Es fundamental ofrecer agua varias veces al día sin esperar a que la pidan, e incluir alimentos jugosos. En niños pequeños, la deshidratación puede ser muy rápida en cuadros de fiebre, vómitos o diarrea: ofréceles soluciones de rehidratación oral cuando lo indique el pediatra, y agua, fruta y caldo en general. En deportistas y trabajadores al aire libre, la pérdida por sudor puede ser muy grande; en esos casos, además del agua, hay que reponer electrolitos y energía.

En la farmacia

En la Farmacia Linneo contamos con soluciones de rehidratación oral, sales minerales, bebidas isotónicas y suplementos específicos para deportistas, mayores y momentos de mayor demanda. Pregunta sin compromiso: tu hidratación es una cuestión de salud diaria.

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