Verano es sinónimo de playa, piscina, montaña y aire libre. Para los niños, esas semanas de vacaciones son la mejor escuela de movimiento, juego y socialización. Pero también son el momento del año en que reciben más radiación solar, y la piel infantil tiene unas características que la hacen especialmente vulnerable.
En este artículo te ayudamos a entender por qué la piel de los niños es más delicada, qué precauciones tomar y qué tipo de fotoprotector elegir para que disfruten del verano sin riesgos.
Por qué la piel de un niño es diferente
La piel infantil:
– Es más fina: la capa córnea es menos gruesa que la del adulto, por lo que ofrece menos barrera frente a la radiación UV.
– Produce menos melanina: la melanina es nuestro filtro natural y, en los niños pequeños, es más escasa.
– Es más sensible: a cosméticos, perfumes y agentes irritantes en general.
– Se deshidrata con más facilidad: tienen una relación superficie/peso corporal mayor y pierden agua más rápido.
Las quemaduras solares en la infancia y la adolescencia son uno de los factores más claramente relacionados con el riesgo de melanoma y otros cánceres de piel en la edad adulta. Por eso protegerlos bien es una inversión a largo plazo.
Bebés menores de 6 meses
En menores de 6 meses, la protección solar es ambiental, no de fotoprotector: deben mantenerse a la sombra, con ropa adecuada, sombrero y, si están en la calle, capota o sombrilla.
Su piel es tan delicada que la mayoría de fotoprotectores no están recomendados a esta edad por riesgo de absorción y de irritación. Solo en caso excepcional y bajo recomendación del pediatra se aplicarían pequeñas cantidades en zonas muy puntuales.
De 6 meses a 3 años
Se pueden empezar a usar fotoprotectores específicos pediátricos. Características que deben tener:
– SPF 50+ (muy alta protección).
– Amplio espectro (UVA + UVB).
– Filtros minerales o físicos (óxido de zinc, dióxido de titanio): son los más respetuosos con la piel sensible. Forman una barrera reflectante sobre la piel.
– Sin perfume y sin parabenos.
– Resistentes al agua.
– Formato cómodo: crema, leche o stick para zonas más expuestas.
A partir de 3-4 años
Se mantiene el SPF 50+ resistente al agua, pero pueden tolerar mejor algunos formatos mixtos (filtros minerales con químicos) si son específicamente pediátricos. Algunos formatos prácticos para esta edad:
– Sprays y aerosoles: ágiles, pero hay que extenderlos bien con la mano, no basta con pulverizar.
– Roll-ons y sticks: ideales para zonas pequeñas y delicadas (nariz, orejas, cara), también para retoques rápidos en el parque.
– Cremas y leches en bote grande: mejor para el cuerpo entero.
Reglas básicas de aplicación
1. Aplica el fotoprotector 20-30 minutos antes de salir de casa o de meterse al agua, sobre piel limpia y seca.
2. Usa cantidad suficiente: para un niño de 4-6 años, dos cucharadas soperas para cuerpo entero. Casi todos pecamos por defecto.
3. Cubre todas las zonas, sin olvidar orejas, nuca, pies (sobre todo empeines), hombros y manos.
4. Reaplica cada 2 horas y siempre después del baño, del sudor o de secarse con toalla.
5. El bañador no protege: muchas camisetas de algodón con SPF declarado son mejor barrera. Existen también camisetas y bañadores con protección UPF diseñados específicamente para niños.
Horarios y entornos
– Evita el sol entre las 12 y las 16 horas. Aprovecha la primera hora de la mañana y la última de la tarde para las actividades de playa o piscina.
– Cuidado con días nublados: el 80% de la radiación UV atraviesa las nubes. Aunque no haga calor, los niños pueden quemarse.
– Reflejos: la arena, el agua y la nieve aumentan la cantidad de UV que recibe la piel. Mucho cuidado en montaña y en deportes acuáticos.
– Altitud: por cada 1.000 metros de altitud, la radiación UV aumenta un 10-12%.
Ropa y accesorios imprescindibles
– Sombrero de ala ancha que proteja cara, orejas y cuello.
– Gafas de sol con protección UV homologada: también los niños las necesitan. Cristal de policarbonato resistente.
– Camiseta de manga corta o larga en piel, sobre todo en las primeras exposiciones del verano.
– Calzado que cubra los pies para evitar quemaduras en empeines.
Hidratación y alimentación
En verano los niños pierden mucho líquido. Ofrece agua con frecuencia, sin esperar a que la pidan. Las frutas con mucho contenido de agua (sandía, melón, fresa, naranja) son un buen aliado. Evita refrescos azucarados que añaden calorías y no hidratan tanto como parece.
Una dieta rica en antioxidantes (verduras de colores, frutas, frutos secos triturados, aceite de oliva) ayuda a proteger la piel desde dentro.
Después del sol
– Ducha con agua templada al volver de la playa o piscina para retirar restos de sal, cloro y arena.
– After-sun pediátrico rico en aloe vera, ácido hialurónico y pantenol. Aplica generosamente, sobre todo en cara, espalda y hombros.
– Hidratación oral y descanso a la sombra.
Qué hacer ante una quemadura
Si a pesar de las precauciones aparece una quemadura solar:
1. Refresca la zona con agua fresca varios minutos o paños húmedos.
2. Aplica after-sun calmante con aloe y pantenol varias veces al día.
3. Mantén al niño hidratado y a la sombra.
4. Si hay ampollas extensas, fiebre, vómitos o desorientación, consulta urgentemente.
5. Evita exposición durante varios días hasta la recuperación completa.
Atención a la fotosensibilidad
Algunos medicamentos infantiles (algunos antibióticos como tetraciclinas o sulfamidas, antihistamínicos, retinoides) pueden aumentar la sensibilidad al sol. Si el niño está medicado, pregunta en la farmacia si conviene extremar precauciones.
Educar a los más mayores
A partir de los 5-6 años podemos enseñar a los niños a:
– Aplicarse el fotoprotector ellos mismos (siempre revisado por un adulto).
– Buscar la sombra cuando notan mucho calor.
– Beber agua antes de tener sed.
– Llevar siempre la gorra puesta.
Estos hábitos, integrados desde pequeños, los acompañarán toda la vida.
En la farmacia
En la Farmacia Linneo disponemos de una amplia gama de fotoprotectores pediátricos de marcas dermatológicas: cremas SPF 50+, sticks específicos para zonas sensibles, after-sun calmantes y suplementos de betacaroteno preparadores en niños mayores. Te aconsejaremos el formato más adecuado para la edad y el tipo de piel de cada uno. El verano es una época preciosa para los niños; protegerlos bien es nuestra responsabilidad.